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  • VIL.LA URÀNIA

    BARTZELONA
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    BARTZELONA

1. Un vacío urbano.

El emplazamiento del concurso supone un vacío urbano en medio de la densa trama urbana del barrio del Farró. Una pequeña grieta dentro de una ciudad demasiado construida.

La voluntad de mantener este vacío, potenciando su uso público, ha estado la premisa de toda la propuesta.

 

2. El valor de las preexistencias.

Entendemos la Vil.la Urània como una pieza con un valor histórico y simbólico para el barrio y proponemos su rehabilitación e integración en el nuevo programa para acoger usos polivalentes, accesibles y abiertos a todos los vecinos. 

Proponemos mantener intacta la antigua entrada desde la calle Zaragoza al formar parte de la memoria histórica del barrio. La integración del conjunto en el tejido urbano y social del barrio se resuelve con una rampa/calle que arranca desde Via Augusta con una suave pendiente creciente entre el 4% y el 7,6% que permite los accesos en planta baja a la Vil.la Urània y al nuevo equipamento, que se sitúa en la misma cota. De este modo, garantizamos la accesibilidad de todos los ciudadanos a la antigua vila, donde se ubica un espacio relacional para reuniones de entidades con un posible funcionamiento como sala de exposiciones.

Observamos la diversidad de árboles de hoja caduca, como las acacias o los plataneros, que favorecen el control climático y generan un espacio de sombra en verano a la vez que permiten el paso de la luz en hinvierno. Los árboles y la vegetación existente se han considerado como un valor natural a preservar. En este microclima urbano es posible desarrollar muchas de las actividades del programa al aire libre. En este sentido, proponemos que un 20% de los espacios útiles del nuevo centro sean exteriores, propiciado por la óptima orientación sur-este de la fachada principal.

La nueva construcción se fragmenta adaptándose a todas estas preexistencias y respetando las distancias con los patios de los edificios vecinos. La segregación de los espacios mejora el aislamiento acústico de las partes más solicitadas y ofrece una colección de situaciones que potencían el desarrollo de las actividades físicas en contacto con la naturaleza y la ciudad.

 

3. Sistemas constructivos.

Proponemos un sistema estructural a base de unos pórticos formados por pilares de hormigón y forjados de prelosa de 2 m. de ancho. Los espacios interiores resultantes son naves polivalentes que pueden acoger múltiples programas y futuros cambios de uso sin sufrir ninguna modificación sustancial. Las circulaciones, instalaciones y servicios se agrupan en la medianera, respetando las servitudes de los patios vecinos y dejando vacíos los espacios principales. La divisorias interiores seran ligeras y móbiles.

 

4. Materiales del lugar.

Optamos por reivindicar la condición de vacío entre medianeras. Proponemos una fachada que combina partes ciegas de obra de cerámica sin revestir con partes transparentes practicables que disponen de una segunda piel formada por un entramado de lamas cerámicas prefabricadas con una subestructura metálica interior. Los materiales utilizados no requieren mantenimiento, son 100% reciclables reduciendo el impacto ecológico en su ciclo de vida y tienen una baja emisón evitando problemas de difracción.

 

Proponemos la plantación de glicinias, viña verde y otras trepadoras en la zona de las pasarelas, así como plantas aromáticas en los jardines de la vila.

 

5. Control energético.

El nuevo edificio está proyectado con el objetivo de llegar a la autosuficiencia, reducir la demanda energética y el consumo en instalaciones mediante sistemas de ventilación natural, pretección solar y renovación del aire. Al situar la planta baja por encima del terreno natural se reduce la excavación destinada al sótano y permite la ventilación e iluminación natural, con lo que nos ahorramos las extracciones de aire y reducimos el consumo lumínico. Los espacios interiores disponen en todo momento de ventilación cruzada, lo que permite minimizar la climatización en verano. Con estos sistemas de control pasivo lograremos un ahorro de un 30-40% en el consumo mensual de energía.

Proponemos destinar el ahorro en instalaciones al mantenimiento de las zonas verdes, la renaturalización de los jardines exteriores y la plantación de nuevos árboles y vegetación.

Participaciones en arquia / próxima

V Edición 2014-2015
IV Edición 2012-2013