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Becas y convocatorias
L01 es el primer intento de ba-rro de diseñar una lámpara. Un objeto de materiales comunes pensados para otros fines. Un experimento que se vuelve compartido.
Rejillas de ventilación de catálogo, varillas roscadas, tuercas, muelles y un aro para colgar una cortina. Un objeto de materiales comunes pensados para otros fines y que, al ser desplazados de su contexto habitual, revelan otras capacidades.
La lámpara nace de esa operación mínima. Frente a la producción de formas, aparece la selección, el ensayo, el montaje y la edición. Un trabajo de collage con aquello disponible. Mirar las características materiales y formales de una cosa por encima de sus fines pensados. Ir a la cantera más próxima, obramat, y buscar, encontrar, dudar, por qué no, quizá esto sí.
Entre reducir, reutilizar y reciclar, aparece también un “rescatar”: resignificar y pensar un nuevo destino para algo que tiene otro pensado. No negar su función original, sino suspenderla momentáneamente. Más que un objeto cerrado, la lámpara es un estado provisional. Podría desmontarse fácilmente y sus piezas volverían a cumplir otras funciones. Nada queda fijado de manera definitiva. No hay adhesivos irreversibles, ni procesos complejos. El ensamblaje es reversible, didáctico. Cada gesto se entiende. Cada decisión se puede rastrear. El objeto no impone una forma cerrada, sino que propone una configuración posible entre muchas otras.
Trabajar con lo disponible implica asumir restricciones claras: medidas fijas, acabados industriales, tolerancias no controladas. Limitaciones que definen un marco fértil. Decisiones precisas sin gestos superfluos. Cada elemento debe justificar su presencia. Una arquitectura serie B, oportunista, inteligente, que aprovecha el residuo, la nocturnidad, coge lo que hay y lo exprime para hacer de uno, dos.
Esta condición provisional conecta con una manera de entender el diseño más cercana a lo arquitectónico que a lo objetual. No se trata de producir piezas autónomas, sino de producir un tipo de mirada. Una arquitectura del readymade, que utiliza lo ordinario y lo junta de nuevo. La lámpara no aspira a durar eternamente, sino a existir mientras sea necesaria, mientras tenga sentido. Su valor no está en su permanencia, sino en su capacidad de activar una mirada distinta sobre lo cotidiano. Una invitación a mirar de nuevo. A atender a los objetos comunes. Operaciones menores, de pequeño alcance material y gran capacidad para activar nuevas lecturas de lo ya construido.
Diseinu industriala
Fecha Inicio: Diciembre 2025
Fecha Terminación: Diciembre 2025
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