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Becas y convocatorias
En los climas extremos como el de Svalbard donde la naturaleza omnipresente desvela la fragilidad de la vida, la Arquitectura debe dar una buena respuesta a la necesidad de cobijo. Un buen ejemplo de estrategia frente al clima son los pingüinos en la Antártida que forman masas compactas para protegerse del frío en los largos inviernos. En el caso del proyecto propongo que los culpables de la crisis se conviertan en los "pingüinos de Svalbard" y protegan con la disposición de sus viviendas a los visitantes.
En este sentido formaciones naturales como los atolones con su laguna interna hablan del mismo concepto. Rodear para crear un espacio único en el interior.
Esta ámbito interior supone el corazón del proyecto y es el que permite la relación entre los distintos tipos de usuarios así como distintos usos, desde un espacio de contemplación del paisaje, una sala de difusión de los horrores de la crisis o un lugar donde disfrutar de un merecido picnic tras el ascenso.
El borde construido alberga los minipisos de los convictos que se organizan para fomentar las relaciones transversales entre ellos, entre ellos y el paisaje y también con el espacio central. Este aspira a convertirse en un lugar para la comunidad pingüino - turista y un prototipo de nueva tipología escandinava con espacio vecinal al abrigo de las condiciones climatológicas.
Arquitecto
E.T.S. A - Madrid - UPM
MADRIL | ESPAINIA