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Becas y convocatorias
Los arquitectos estamos obligados a ponernos siempre en el peor de los escenarios. En emergencia climática permanente, los escenarios son inciertos. Y poco precisos. Siete días con una temperatura de 40 grados, pueden dejar inutilizables muchos sistemas de acondicionamiento hoy en día. También colapsar nuestro sistema sanitario como hizo el COVID.
La actual proliferación de minimodelos pasivarios low-cost, delimitada a madera, como solución a largo plazo a la situación a la que nos encontramos, es cuando menos inquietante. Quizás existen otras alternativas más sostenibles. Dar unos cuantos pasos atrás pue ser una estrategia conveninente. La cueva fue el primer espacio de cobijo contra imprevistos que encontramos. Y la arquitectura, el instrumento para recrearla a la intemperie. A lo mejor tenemos que empezar a ordenar las que abandonamos, y las que creamos inútilmente. Nosotros llevamos mucho tiempo con la lanza, pensando y mirando el horizonte.
Si escuchamos a nuestras compañeras, a lo mejor nos pueden dar la pista de cómo hacerlo bien.