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Becas y convocatorias
Migraciones en un paisaje en transformación
Las relaciones entre los elementos de un ecosistema, entre el medio físico (biotopo) y los organismos que lo habitan (biocenosis), son complejas, aunque suele ser el medio físico el que establece las reglas. Las Tablas de Daimiel constituyen un caso singular donde el agua emerge del acuífero 43 y transforma la llanura manchega en un sistema hídrico variable, capaz de acoger vida en tránsito. Aunque el biotopo define las condiciones iniciales, las especies también participan en su transformación.
Esta condición ha convertido a las Tablas en un nodo dentro de un sistema territorial a escala continental. Las aves migratorias interpretan el territorio como una secuencia de recursos, y encuentran en este humedal una pausa necesaria en sus desplazamientos estacionales.
Este territorio se define por la superposición de capas materiales e inmateriales: la estructura del subsuelo, la lámina de agua estacional, los vientos o los ritmos biológicos que sincronizan los ciclos migratorios. Estos factores configuran los códigos genéticos del lugar.
Sin embargo, la alteración del sistema hídrico, agravada por la extracción de agua mediante pozos desde la década de 1990, ha modificado profundamente este espacio. La disminución del nivel hídrico ha reducido la extensión y continuidad de las zonas habitables, afectando a las especies migratorias.
La cartografía propuesta muestra tanto las trayectorias de las aves como la aparición de ausencias; antiguos puntos de anidación y descanso que han desaparecido en las últimas décadas. Esta lectura toponímica entiende el territorio como una infraestructura ecológica que sostiene formas de vida temporales.
A partir de este análisis, es posible localizar el problema y plantear intervenciones que respeten la identidad del lugar y contribuyan a revertir su deterioro, recuperando la funcionalidad hídrica y ecológica del humedal y su papel esencial en la red migratoria europea.
Estudiante
E.T.S. A - Madrid - UPM
MADRID | ESPAÑA