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Becas y convocatorias
En lugar de diseñar formalmente unos soportes físicos, este proyecto propone un catálogo de situaciones domésticas que servirán de escenario para las obras de la feria.
Desde el siglo XX, la concepción arquitectónica del espacio museístico ha sido la del contenedor neutro. Es decir, la de espacios genéricos en los que lo dispar y la diferencia eran excluidos. Por herencia moderna, el espacio expositivo ha perdurado prácticamente intacto durante todo el paréntesis que ha supuesto el siglo XX, consolidando un modelo rígido de arquitectura dedicada a la cultura, donde la función principal era la de albergar obras, sin intervenir en cómo se producían, percibían o experimentaban.
La realidad, sin embargo, es muy diferente. En el mundo contemporáneo, situaciones yuxtapuestas plagan los rincones de la producción y exposición cultural. La sociedad contemporánea admite condiciones de confrontación en sus soportes de expresión, y es precisamente en esos lugares tangenciales, aquellos descuidados por el proyecto moderno, donde la cultura ha encontrado nuevos ámbitos de desarrollo, en los que la heterogeneidad y lo dispar son no solo aceptados, sino estimulados. Espacios en los que los conflictos y las tensiones se vuelven elementos productivos, donde la diferencia se convierte en motor de la experiencia cultural.
Desde lo doméstico, la vida contemporánea ha generado un territorio completo de situaciones híbridas, en las que producción y exposición cultural ocurren de manera simultánea. Se propone, entonces, una migración del espacio neutro del museo hacia el espacio dispar de la domesticidad. Una migración que transforma al museo de un contenedor pasivo de obras en un espacio activo en el que producción y exposición no son procesos diacrónicos, sino sincronizados. La arquitectura, en consecuencia, deja de limitarse a construir contenedores para convertirse en mediadora de agentes, situaciones y experiencias.
En lugar de diseñar formalmente unos soportes físicos, este proyecto propone un catálogo de situaciones domésticas —salas de estar, rincones de trabajo, espacios de reunión y zonas de interacción— que actúan como escenarios donde las obras de la feria pueden producirse, mostrarse y vivirse de manera simultánea. Esta estrategia permite multiplicar la experiencia del visitante, que ya no observa pasivamente, sino que se convierte en participante activo del espacio, interactuando con los objetos, los artistas y los otros espectadores.
El proyecto respondió al concurso en el que recibió una Mención Especial del Jurado. El objeto del concurso fue el diseño de la Feria DEARTE Contemporáneo de Madrid, que tuvo lugar del 23 al 26 de abril de 2015 en la Planta Logia de LASEDE del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid. La propuesta de Pedro Pitarch evidenció cómo la arquitectura puede transformar el espacio expositivo en un lugar de convivencia, diálogo y domesticidad compartida, redefiniendo los límites entre museos y salas de estar, entre producción y exhibición, y entre lo público y lo íntimo.
Concurso
Calle Hortaleza, 63
28004 Madrid | Madrid
MADRID | ESPAÑA
Fecha Terminación: Marzo 2015
Superficie construída: 400
Mención Especial del Jurado en el Concurso para diseñar el espacio para la XIV edición de la Feria de Arte Contemporáneo DeArte en la planta Logia del COAM