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Becas y convocatorias
Desieñar la vida colectiva entre Post-Patrimonios y Post-Naturalezas
El proyecto se articula en torno a una acción esencial: recuperar el espacio interior del edificio original, transformándolo en un “Paisaje Interior”, en un autentico espacio publico al servicio de los usuarios del futuro Refugio de Montaña y de la Escuela de Formación. Así, mediante la liberación de las plantas existentes, se consigue “domesticar el paisaje”, incorporando un nuevo esquema más fluido en planta, que no distingue tanto “espacios servidores” y “espacios servidos”, ni espacios de transito y espacios habitables, sino que dota de la misma calidad a ambos tipos, permitiendo que todas las esquinas, pasillos y recobecos se conviertan en lugares de encuentro. Construir un espacio singular que se encuentra entre lo paisajístico y lo domestico, entre un interior y un exterior. Este “Paisaje Interior” se dota de una cubierta renovada que incorpora luz e iluminación mediante su geometría a los espacios bajo cubierta.
Así, el proyecto para el nuevo Refugio de Raixa y la Escuela de Formación se plantea como una articulación de zonas funcionales (habitaciones, talleres, aseos, cocinas) en torno a un fragmentado espacio interior que gestiona e incorpora una serie de características paisajistas. El edifico aparece casi como un collage de fragmentos públicos del contexto rural, que se recortan y ensamblan dentro de la estructura de piedra del edifico existente: un jardín en el centro, un camino hacia las habitaciones, una terraza que funciona como mirador, un pasillo que casi es un sendero entre rocas…
A partir de esta operación, el proyecto establece una relación directa entre arquitectura y territorio, trasladando al interior del edificio las lógicas propias del paisaje circundante. La intervención no pretende competir con la preexistencia, sino trabajar desde ella, activando su estructura y potenciando sus cualidades espaciales mediante operaciones precisas y contenidas. El edificio existente actúa como un soporte estable sobre el que se insertan nuevas capas programáticas y ambientales.
La experiencia del usuario se construye a través del recorrido. El desplazamiento entre estancias se concibe como una sucesión de situaciones espaciales, más próximas a un tránsito por el paisaje que a la circulación interior de un edificio convencional. La arquitectura diluye los límites entre lo público y lo privado, lo colectivo y lo individual, reforzando el carácter comunitario del refugio y su condición pedagógica como escuela de formación.
Cualificacion material y atmosférica juegan un papel fundamental en esta estrategia. Los nuevos elementos se resuelven mediante soluciones esenciales, que dialogan con la masa pétrea del edificio original, mientras que la cubierta renovada introduce una iluminación controlada que refuerza la continuidad espacial del “Paisaje Interior”. De este modo, el proyecto se consolida como una intervención que reinterpreta el habitar en clave paisajística, transformando el edificio en un espacio abierto, flexible y profundamente ligado a su contexto natural.
Concurso
Mallorca | ESPAÑA
Fecha Inicio: Enero 2021
Colaboradores:
Miguel Ruiz Rivas