-
Becas y convocatorias
Grietas en el vacío
Propuesta para el cementerio de Las Manchas, arrasado el 25 de noviembre de 2025 durante la erupción volcánica que tuvo lugar en La Palma (Canarias)
Tragedia, paisaje y memoria
La destrucción puede ser terrible y bella a la vez. Cuando los procesos naturales desbordan el control humano, surge una estética ambigua entre la fascinación y el horror. Sin embargo, la tragedia alcanza su máxima crudeza cuando arrasa los lugares destinados a preservar la memoria colectiva.
El 25 de noviembre de 2021, la erupción del volcán Cumbre Vieja sepultó el cementerio de Las Manchas, abriendo una grieta física y simbólica en La Palma. La pérdida de la antigua necrópolis supuso tanto la interrupción de un servicio esencial como la desaparición de un espacio cargado de significado. El cementerio quedó atrapado en la ladera volcánica, transformada en memorial silencioso, generando la necesidad de un nuevo espacio capaz de restituir el rito funerario y dialogar con un territorio nacido de la tragedia.
1. El lugar: una franja entre dos mundos
El nuevo cementerio se sitúa en el límite sur de la colada volcánica, una franja de transición entre dos realidades. En lo físico, entre el paisaje histórico de la isla y la nueva geografía de lava; en lo simbólico, entre la vida y la muerte. Esta condición liminar se asume y amplifica, concibiendo el proyecto como una arquitectura del tránsito, una mediación entre lo existente y lo transformado.
El proyecto persigue generar un espacio de tránsito entre naturaleza y humanidad mediante la geometría. Tallar la colada, transformar la devastación en lugar y encuadrar el paisaje son las acciones que estructuran una intervención lineal delimitada por dos muros programáticos. Más que un objeto, el cementerio actúa como una operación territorial que articula el nuevo paisaje de La Palma.
2. Estrategia general: una línea en el paisaje
La intervención se desarrolla en tres fases. Primero, el reconocimiento de un borde heterogéneo de lava basáltica y ceniza, sobre una superficie de 19.000 m². Segundo, el tallado mediante detonaciones controladas en las zonas de lava tipo AA y contenciones en las áreas más frágiles. Tercero, la definición del borde con muros ciclópeos construidos con la propia piedra volcánica extraída. Se reutilizan 45.000 m³ de material, integrando el proyecto en un ciclo constructivo cerrado.
Dos muros de hormigón ciclópeo, de 1.300 metros de longitud, configuran una línea continua que define el conjunto y genera un espacio central de circulación. El primero abraza la colada; el segundo dialoga con el territorio preexistente. Ambos encuadran visuales hacia el océano, las montañas y la lava e incorporan en su espesor los nichos y columbarios, reforzando la relación entre muerte y tierra.
3. Programa: una transición en la naturaleza
El conjunto dispone de accesos en ambos extremos, asociados a un espacio de meditación y a un mirador final abierto al horizonte. El recorrido, quebrado y accesible, suaviza la pendiente y articula plazas y mesetas. A lo largo del trazado se insertan el columbario, el tanatorio y el crematorio, vinculados a accesos secundarios y áreas de aparcamiento integradas en el terreno.
El proyecto se construye a partir de los elementos de la isla: la tierra, en la masividad de los muros y un muro vegetal que acompaña el recorrido; el agua, presente en el horizonte y en una lámina frente al crematorio; y el fuego, origen del proyecto, representado por dos pebeteros que marcan inicio y final del trayecto.
A su vez, integrados en los muros, el tanatorio y el crematorio se desarrollan en una sola planta y gran altura libre. El crematorio, más íntimo, se vincula a la lámina de agua; el tanatorio se abre al paisaje. Ambos se organizan en alas técnica y pública y se construyen mediante muros de carga y forjados de hormigón armado vistos en las áreas principales.
Por otra parte, los nichos y columbarios se integran en los muros mediante estructuras de hormigón armado y piezas prefabricadas. El conjunto alberga 3.000 nichos y 500 urnas, fundiéndose visualmente con la piedra volcánica, el océano y las montañas.
Arquitectura de los límites, espacio de encuentro
El proyecto se concibe como un puente entre vida y muerte, tragedia y serenidad. No es un objeto aislado, sino una estructura territorial que se funde con el paisaje y añade una nueva capa de memoria. Una arquitectura nacida del fuego, tallada en la lava y destinada a custodiar el recuerdo.
Master
propuesta
Paisaje
Las Manchas, Los Llanos de Aridane | ESPAÑA
Fecha Inicio: Setiembre 2023
Fecha Terminación: Junio 2024
Superficie construída: -
Coste/m2: -
No se han encontrado participaciones