-
Becas y convocatorias
Se puede y deben iniciar procesos de regeneración rur-urbana en las Rías Baixas gallegas. Pocos saben que se trata de un enorme continuo urbanizado de 1’2 millones de habitantes que dan forma a una auténtica Ciudad Difusa… que poco o nada tiene de Sprawl, suburbio o chaletópolis: ¡Es otra cosa muy distinta!.
Por el momento este es el primer proyecto de regeneración rururbana: ¿Un proyecto piloto?. Tiene 5km de longitud, conecta las villas de Cangas y Moaña (Ría de Vigo) y vertebra la conurbación rururbana que las une. El proyecto se fundamenta en la premisa de que la primera acción para regenerar los espacios rur-urbanos es dotarlos de espacio público de prioridad peatonal y que, a la vez, el espacio público debe constituir una vía de comunicación de prioridad peatonal (que también sea ciclable).
Este anómalo proyecto es la materialización de muchos años de ejercicio como urbanista de oficio; actuando por iniciativa propia, con la legitimación de quien habita el territorio objeto de intervención y haciendo partícipe en todo momento al vecindario de las decisiones y pasos a dar. Este proceso ha culminado con el encargo del proyecto, de forma simultánea, por parte de los dos ayuntamientos en cuestión. Este proyecto nace desde muy muy abajo.
La calle peatonal emplea los caminos más cómodos y útiles para las personas y los ha transformado en una calle de plataforma única y prioridad peatonal que conecta viviendas, equipamientos, actividades económicas y transporte público. En los extremos de esta calle se encuentran los centros urbanos de Moaña y Cangas (20 y 25 mil habitantes).
El presupuesto ha sido tan reducido (1,17 millones de euros para una superficie de 20.000m²) que se ha impuesto la necesidad de reutilizar todo aquello que fuese posible, sin renunciar a todos los elementos que debían transformar un camino asfaltado en una calle inclusiva, accesible (motriz y visualmente), educadora, jugable y ciclable!.
Se ha procedido como si se tratase de una rehabilitación en un centro histótico; con precisión y atención a las preexistencias, para que lo nuevo se ensamblase a la realidad existente: El resultado es un kintsugi inmenso. Lo que ahora es una calle peatonal antes estaba fragmentado y sólo se han podido unir (y adaptar) sus trozos empleando cientos de pequeñas prótesis de hormigón, acero, granito… escaleras, pasamanos, luminarias, bancos, nuevos pavimentos, marcas podotáctiles, cubrealcorques… y también árboles (todos los arces que se ha podido).
La suma de los diferentes trozos de caminos da como resultado una única calle que terminamos de percibir como un elemento unitario y coherente gracias a una omnipresente lengua azul de 60cm (epoxi) que funciona como recordatorio perenne de que la prioridad es de las personas en esta calle. También nos acompaña durante todo el recorrido una serie de paneles que nos relatan el proyecto y los consensos adquiridos por el barrio acerca de las nuevas reglas de convivencia.
La “rúa azul” (así la han bautizado sus habitantes y curiosos visitantes) discurre siempre acompañada de equipamientos, actividades económicas dispersas y casas, muchas casas... sus ventanas son los ojos que nos hacen experimentar una elevada percepción de seguridad a cualquier hora (imprescindible para Jacobs). La flanquean por momentos huertas, lavaderos y minúsculas acequias, también playas, núcleos rurales, equipamientos y actividades económicas.
Si paseas esta primera calle rururbana verás que la resiliencia es la primera de sus cualidades (antes que el supuesto feísmo).
María Masaguer Otero
Mediación y facilitación
Acción política social
Urbanismo
Camino Real, (5'1 km) de Moaña a Cangas
PONTEVEDRA | ESPAÑA
Fecha Inicio: Setiembre 2010
Fecha Terminación: Junio 2021
Superficie construída: 20000
Coste/m2: 60
No hay comentarios ni valoraciones para este producto.
¡Sé el primero en comentar y valorar!