-
Becas y convocatorias
Arquitecto
E.T.S.A - Valladolid - UVA
VALLADOLID | ESPAÑA
Si el trabajo no es juego, entonces no es trabajo.
Lo que me motiva profesionalmente en mi carrera como arquitecto es el interés personal suscitado por aquellas arquitecturas capaces de actuar sobre el comportamiento del espectador. Esta inquietud surgió tras visitar algunas arquitecturas de Le Corbusier como: “La Capilla de Romchamp”, “El Monasterio de la Tourette” o “La Unidad de Habitación” y algunas obras de Alvaro Siza como “Las Piscinas de Leca de Palmeira” y “El Pabellón de Portugal para la Expo 98“. Las diferentes sensaciones que experimenté al recorrer estos espacios arquitectónicos han quedado en el recuerdo.
Las lecturas de Gaston Bachelard me han influido bastante vital y profesionalmente, ya que nos habla de la imagen como parte esencial de toda experiencia. Cada individuo guarda en su mente imágenes de todo tipo, unas definidas por lo que él mismo captó y otras que él mismo creó a través de palabras que hablaban de ellas. A lo largo del proceso proyectual el arquitecto se encuentra con la necesidad de recurrir a situaciones almacenadas en la mente, a imágenes de cosas reales. A éstas se suman imágenes de creación propias que tienen una importancia esencial en la creación del proyecto.
La arquitectura es un mecanismo que nos ayuda a entender cómo es posible transformar nuestra realidad cotidiana, utilizando diversas estrategias que nos ayudan a sentir nuevas impresiones, rozando siempre los límites de la racionalidad. La arquitectura puede provocar el mismo efecto que cuando un poeta escribe una poesía y nos conmueve.