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Becas y convocatorias
- ÓCULO -
Era un día de verano en Roma. Finalmente, tras un recorrido laberíntico de calles y plazas llegamos a nuestro destino. Allí estaba, imponente y majestuoso, abierto siempre a la plaza. Avanzamos de manera lenta entre la multitud mientras varios grupos de turistas lo fotografiaban sin percatarse de la magia que albergaba en su interior.
Una vez dentro finalmente lo vi, una inmensa cúpula con un gran óculo en su centro. El sol estaba en su punto álgido, pues era mediodía, y la luz atravesaba el vano de manera limpia y pura hasta posarse en el suelo. En mi interior el tiempo se detuvo, se hizo el silencio y no pude contener las lágrimas. Era una de las experiencias más impresionantes de toda mi vida.
De repente, se escuchó un murmullo y la gente fijó la mirada en el óculo. Un gran velo rosa descendió desde el punto más alto de la cúpula hasta llegar al suelo. Se trataba de una pieza que abrazaba al vano y tomaba la forma de este.
En ese momento el espacio se transformó. El gran espacio diáfano se convirtió en un recorrido perimetral alrededor del nuevo objeto. La luz y claridad existente fue sustituida por una luz difusa, mientras que un color rosado inundó toda la sala fundíendose con la penumbra del interior. Donde antes solo había un espacio ahora había dos. Era una experiencia inexplicable para todos los que estábamos allí. Teníamos la sensación de encontrarnos en un espacio completamente nuevo. De pronto alcé la mirada y allí estaba. Invariable , eterno, inconfundible ... siempre el óculo.
El óculo continuaba siendo el gran protagonista de este nuevo espacio.
Arquitecto
E.T.S. A - Madrid - UPM
MADRID | ESPANYA