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Becas y convocatorias
Desordenar para ordenar
Ubicada junto al Puente Colgante y abierta a la desembocadura de la ría una vivienda aguarda agazapada una oportunidad de liberarse y desprenderse de una distribución que la oprime, pensada para esa vida, ojalá ya olvidada , del servir y ser servido.
Sus nuevos cómplices, una pareja joven, quieren redescubrirla para disfrutarla intensamente, trabajar en ella, descansar y sobre todo compartirla. Cuentan, además, con el celebrado virus coleccionista acumulando vinilos, objetos y ropa que se convierten en extensión material de sus gustos, aficiones y compañía de viaje. Con esta premisa, la vivienda se vacía y vertebra a partir de dos grandes estanterías que se pliegan y desprenden de las directrices geométricas dadas por el perímetro de la vivienda, introduciendo una cierta alteración o desorden que invita a recorrerlas, darles vueltas y adentrarse en ese mundo en ellas contenido. En el interior de este nuevo patrón se esconden los baños y el vestidor gimnasio y hacia fuera un Strip de objetos y musica que es el continuado protagonista de la casa que acompaña y permite especializar las estancias, conforme este contenedor es usado que de otra manera podrían servir para una u otra cosa solo condicionadas por su posición o tamaño. La cocina se alza como la otra nota de la casa y no es si no una traducción del cocinar de sus usuarios: una charla con otros amigos, una celebración del día a día que se concreta como ese remate de la gran estantería con una gran isla poligonal de granito brasileño que abraza el pilar y se apoya ingrávida sobre puertas espejadas. Una cocina para cocinar mirado las vistas, con los amigos y para los amigos. Los materiales, son otro elemento enfatizador del proyecto manejando en esa cuidada tensión entre su condición material, sobria, barata o ruda y su colocación, diseño y detalle sofisticado: solado a base de bandas de corcho portugués y rastreles de pino radiata que enfatizan la direccionalidad del Strip o mobiliario a base de tableros industrializados con soluciones singulares: curvados, grandes puertas ocultas en estanterías, un carro móvil para el equipo de música y poder pinchar en distintas zonas o colores o acabados que lo personalizan e impregnan de ese aire disfrutón que finalmente, es lo que se buscaba.
Ane Arce Urtiaga
Autor
Interiorisme
Carrer Tomás Olabarri Getxo
BISCAIA | ESPANYA
Fecha Inicio: Setiembre 2022
Fecha Terminación: Febrero 2023
Superficie construída: 120
Coste/m2: 885
Colaboradores:
Julene Larrea
Fotografía:
Luis Díaz Díaz
Jorge Isla (maqueta)