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Becas y convocatorias
Thinner wall es un intento de borrar.
Un intento de vivir para disfrutar.
Un intento de hacer poco.
La intervención parte de una voluntad deliberada de reducción. Reducir gestos, reducir materia, reducir arquitectura. Explorar los límites de la vivienda no desde la acumulación de soluciones, sino desde la renuncia consciente a aquello que ya no resulta necesario. El proyecto plantea un interior liberado de condicionantes rígidos, donde el uso no viene determinado por la compartimentación, sino por la performatividad del mobiliario que lo ocupa y lo activa.
Thinner Wall supone la transformación de una vivienda familiar convencional, originalmente organizada en tres habitaciones, en una casa pensada para una pareja. La nueva configuración apuesta por un gran espacio continuo único, capaz de absorber la mayor parte de las actividades domésticas, y por una única sala independiente destinada al teletrabajo. El cambio no responde a una búsqueda formal, sino a una adecuación precisa a las necesidades presentes de quienes la habitan, entendiendo la vivienda como un organismo flexible y evolutivo.
El proyecto puede leerse como el triunfo de un diseño afinado a la vida cotidiana. Como bien define el propio estudio, se trata de “un intento de borrar. Un intento de vivir para disfrutar. Un intento de hacer poco”. Borrar lo superfluo, lo redundante, lo heredado sin sentido. Hacer poco no como sinónimo de desinterés, sino como ejercicio de precisión, de contención y de responsabilidad proyectual.
La intervención explota los límites físicos y conceptuales de la vivienda existente, cuestionando la necesidad de muros, tabiques y particiones fijas. Frente a la arquitectura entendida como acumulación de elementos constructivos, Thinner Wall propone una domesticidad basada en la indeterminación y en la adaptabilidad. El espacio deja de estar previamente definido y pasa a ser interpretado y transformado a lo largo del día mediante acciones simples: mover, abrir, cerrar, desplazar.
El uso del mobiliario se convierte así en el verdadero motor del proyecto. Elementos móviles, piezas capaces de asumir distintos roles y sistemas ligeros como cortinas sustituyen a los tradicionales muros portadores de programa. Estas soluciones permiten resolver divisiones, cambios de uso y grados de intimidad sin recurrir a una arquitectura pesada o irreversible. El espacio se concibe como un escenario doméstico mutable, donde cada gesto cotidiano redefine momentáneamente su configuración.
“Thinner Wall”, el nombre que recibe el proyecto, amplía una línea de trabajo ya explorada en otras intervenciones del estudio: minimizar la carga arquitectónica para maximizar la libertad de uso. Reducir el espesor de los límites, hacerlos más finos, más blandos, más negociables. No se trata de eliminar toda división, sino de sustituir la rigidez por sistemas más amables, capaces de adaptarse a ritmos de vida cambiantes y a usos no previstos.
La vivienda deja así de ser una suma de estancias especializadas para convertirse en un continuo habitable. Un espacio que no impone, sino que acompaña. Que no determina, sino que ofrece. En este sentido, Thinner Wall plantea una reflexión sobre la manera en que habitamos y sobre el papel de la arquitectura doméstica en un contexto donde las formas de vivir, trabajar y relacionarse son cada vez más híbridas.
El resultado es una casa que se construye desde la renuncia consciente y desde la atención a lo esencial. Una arquitectura que, haciendo poco, permite vivir más. Una vivienda que no se impone sobre sus habitantes, sino que se deja activar por ellos, entendiendo que disfrutar del espacio también implica liberarlo.
Ane Arce Urtiaga
AutorMIGUEL ZABALLA LLANO
AutorCRISTINA ACHA ODRIOZOLA
Autora
Reforma
Interiorisme
Berango
BISCAIA | ESPANYA
Fecha Inicio: Mayo 2021
Fecha Terminación: Setiembre 2024
Superficie construída: 90
Coste/m2: 780
Fotografía:
Luis Díaz Díaz
Jorge Isla (maquetas)