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Sin duda, la preferencia por vivir en una “casa” es mayor que en un “piso”. El reto es, proponer viviendas experimentadas como “casas” pero usadas como “pisos”, con las ventajas espaciales de lo que se entiende por “casa” y las ventajas funcionales de lo que se entiende por “piso”. Aquí radicaría nuestra idea de CONFORT.

1. La casa plurifamiliar.

Dos hechos muy particulares han hecho de su localización algo característico. En primer lugar, por estar situada a espaldas de la calle Mayor. En la trama urbana se aprecia cómo sus medianeras no están definidas por edificación sino por los jardines traseros de estas “casas señoriales” del s. XVIII. En segundo lugar, se levanta en la calle “Camí de Cabanyes”, antigua salida de carrozas y mercancías hacia Alicante. La edificación existente solía ser, de hecho, una posada en la que, además, los animales pasaban la noche.

Tal vez por esta razón romántica, el planeamiento la ha incluido dentro del caso histórico de Castalla siendo, de hecho, la única por debajo de la C/ Mayor que adquiere esta condición. Al dotar de las mismas cualidades a esta nueva edificación que todos los distintos grupos de casas (desde las señoriales hasta las más populares) que conforman el caso histórico, nos encontramos dirigidos, en un primer instante, a construir una casa grande más que un edificio con casas pequeñas.

De hecho, la escala de la intervención y su contexto más inmediato (calle precaria sin acera, jardines y huertos traseros, la cercanía a la plaza del pueblo…) hacen pensar que las relaciones de sus habitantes con los elementos que formarán la comunidad de vecinos (el jardín posterior, la tapia lateral, el patio, la azotea, las escaleras…) son de una intimidad más propia a la vivienda unifamiliar que al edificio plurifamiliar.

Construimos una casa plurifamiliar.

El Patio Exterior

Los 25m de profundidad edificable niegan, a priori, la viabilidad de alojar a varias familias. Rompemos el concepto tradicional de que toda vivienda tenga fachada a la calle y apostamos por dos maneras de disfrutar el paisaje lejano: la vida del pueblo (plaza, casa de cultura, centro social, etc.), por un lado, y el paisaje de las montañas (Sierra del Menejador), por otro.

Este patio no está cerrado lateralmente, teniendo incluso dos alturas libres con vistas directas hacia el Castillo. No es sólo un volumen de aire inerte, sino que tiene vida. El hecho de colocar las escaleras y circulaciones en su espesor, hace que cada habitante participe de él y de sus relaciones exteriores en su cotidianeidad.

Convertimos un patio interior en exterior.

La calle jardín

A pesar de la densa trama que define el casco histórico, existen grandes vacíos interiores de jardines y huertas, que cuentan parte de la historia no evidente de aquellas casa señoriales del s. XVIII. El acceso a esta casa plurifamiliar, es una oportunidad urbana para acceder a este mundo interior que siempre ha estado tan presente como oculto.

La sección

Una de las diferencias intrínsecas entre casa y piso es la aparición de la altura libre mínima establecida por la legislación urbanística actual. Esto ha llevado a igualar todos los pisos de vivienda a 2,50m de altura libre. Mediante un aprovechamiento exhaustivo de los vacíos de la Normativa Urbanística manipulamos las alturas libres de la sección. Si en una primera instancia, la opción de afrontar los 10m de altura de cornisa era la de dividir entre tres para obtener tres alturas libres iguales, en segunda instancia fue la de dotar a cada piso de una altura distinta. De este modo, cada usuario se identificará con una altura de la casa.

Lejos de edificio de 10 pisos conseguimos construir 10 casas dentro de una casa.

2. Pieza extraña y familiar

Intervenir en un contexto tan cerrado como el de un pueblo nos hace reconocer una serie de rasgos de familiaridad que definen el punto de contacto con la propuesta y que acaban convergiendo en el concepto de propiedad indisoluble al concepto de casa. Queremos hablar del hecho de cierta necesidad de individualizarse mediante el reconocimiento de pertenencia a cierto objeto, en este caso, a cierta casa. “En esta casa vive él; pero en ésta vivo yo.“

Acerca de las cubiertas

Con el paso del tiempo se ha ido construyendo un paisaje singular definido por las cubiertas del pueblo. Desde la calle resulta a veces difícil distinguir los límites exactos de cada propiedad, dado que siempre ha habido una cierta tendencia a alinear las cornisas vecinas así como balcones ventanas u otros elementos representativos, al mismo que se construía cierta imagen de calle. Sin embargo, cuando alcanzamos cierta altura, especialmente desde el Castillo, podemos observar con claridad cómo la diferencia entre casas se establece precisamente por la desvinculación de sus cubiertas. Desde este punto estratégico sería relativamente fácil hacer un plano cronológico de las distintas propiedades en las inmediaciones de la parcela. Nos aprovechamos de esta condición para construir un paisaje extraño de cubiertas que identificarían precisamente lo que tienen debajo. Cada espacio interior de la casa tendría su interpretación exterior a través de su cubierta.

Acerca de la fachada

Siguiendo la idea de “lo familiar” reinterpretamos la estrategia del hueco como la manera especial que ha construido el umbral entre interior y exterior. Si bien existe en el pueblo una diferenciación evidente en la construcción de huecos de fachadas principales representativas y fachadas traseras de servicio, apostamos –dada la condición ambigua del emplazamiento- por una fachada híbrida entre los conceptos de representación y servicio.

3. La casa pasante

Proponemos un tipo de vivienda en la que existe una parte central interior servidora, y otra perimetral (alrededor de la anterior) libre exterior servida. En el núcleo interior se concentran todos aquellos ámbitos de la vivienda que no son susceptibles de sufrir cambios con el paso del tiempo. Estamos hablando de cuartos húmedos, almacenaje y distribuidores. La red de distribuidores interiores de esta pieza está planteada de modo tal que siempre dote de servicio a cualquier sala o ámbito a su alrededor conservando, al mismo tiempo, la independencia con respecto a las otras. De este modo, planteamos una casa libre que gravita alrededor de la pieza interior y que puede ser particionada según la imaginación o necesidad del habitante. Independientemente de las distintas configuraciones interiores de la vivienda su parte interior fija seguirá ejerciendo las mismas funciones de servicio: aseos, almacenamiento y accesos.

Galería realización

Participaciones en arquia / próxima

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