-
Becas y convocatorias
La fotografía significó para José Antonio Coderch lo que la pintura para Aalto o Le Corbusier. La observación paciente del entorno y la trasformación de algunas situaciones en imágenes, intensamente elaboradas en todo el proceso hasta llegar al encuadre final de las copias, le permitió explorar en el mundo de las formas hasta conformar lo que hoy llamaríamos una mirada personal.
En nuestra opinión, su arquitectura es deudora de esta experiencia visual, ya que Coderch traslada algunos de los resultados de una actividad gratificante para él como la fotografía al difícil terreno del proyecto. Carles Fochs