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Becas y convocatorias
En una parcela con medianeras, el edificio adopta una posición exenta tratando de ordenar los espacios libres. La construcción de una sola altura no supone sin embargo un agotamiento excesivo de la parcela, ofreciendo al entorno un edificio construcción de escala adecuada que se significa del resto por su imagen y la calidad de su construcción.
Siendo del año 1999, no se han producido modificaciones en el uso ni alteraciones importantes que tergiversen la idea del proyecto y lo conseguido en la ejecución de la obra. La organización en planta es sencilla, con un vestíbulo que articula dos zonas bien diferenciadas: la administrativa y las de consulta. Esta última parte es la que más se aprovecha de los espacios libres de la parcela. Su posición de independencia se reconoce incluso en el contacto del edificio con el terreno, construyendo su propio suelo como parte inseparable del propio edificio. La modulación que impone la zona destinada a consultas y salas de espera tiene una lógica traslación a la fachada a través de su material de revestimiento y la racionalización de otros elementos muy significativos en su imagen como son las carpinterías.
Es de valorar la importancia de los espacios logrados en unos tipos de edificios que normalmente son generados desde la normativa. Es interesante el empleo y control de la luz así como la decisión de crear un mundo interior en la propia parcela desechando otros discurso obsoletos de relación con un entorno imposible